Buenos días 09/03/2026

 

Lunes, 9 de marzo

SOMOS MEJORES CUANDO NO NOS CREEMOS MÁS QUE LOS DEMÁS

PALABRA DE DIOS: Romanos 12, 3

«Porque por la gracia que me es dada, digo a cada uno que no tenga de sí más alto concepto del que le da Dios».

LECTURA

Jesús comenzó a referir una parábola a los invitados, cuando advirtió cómo escogían los lugares de honor en la mesa: «Cuando seas invitado por alguien a un banquete de bodas, no tomes el lugar de honor, no sea que él haya invitado a otro más distinguido que tú, y viniendo el que te invitó a ti y a él, te diga: “Dale el lugar a este”; y entonces, avergonzado, tengas que irte al último lugar. Sino que cuando seas invitado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando llegue el que te invitó, te diga: “Amigo, ven más adelante”; entonces serás honrado delante de todos los que se sientan a la mesa contigo.  Porque todo el que se engrandece, será humillado; y el que se humille será engrandecido».

REFLEXIÓN

La humildad es entender que no somos superiores a nadie, reconocer nuestras fortalezas y debilidades, y tratar a todos con respeto y amabilidad.

VÍDEO: La Humildad

ORACIÓN

Jesús, enséñanos a ser humildes de corazón. Ayúdanos a reconocer nuestros errores, a aprender de los demás y a valorar a cada persona tal como es. Que sepamos ayudar sin presumir, escuchar sin juzgar y compartir con alegría. Haznos sencillos, agradecidos y llenos de amor. Amén.

Ave María

María, Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros



Martes, 10 de marzo

SOMOS MEJORES CUANDO NOS PREOCUPAMOS POR APRENDER ALGO NUEVO

 

PALABRA DE DIOS: Mateo 11, 29

«Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas».

LECTURA

La Cuaresma es un tiempo para mirar dentro de nosotros y crecer. A veces pensamos que aprender solo tiene que ver con los libros o con el colegio, pero también aprendemos cuando escuchamos, cuando ayudamos o cuando intentamos mejorar algo de nosotros mismos.

Aprender algo nuevo en este tiempo significa abrir el corazón a Dios, esforzarnos por ser más pacientes, más agradecidos y más generosos. Cada paso que damos por aprender a amar mejor, a perdonar o a compartir, nos hace un poquito mejores.

Porque cuando aprendemos con el corazón, nos parecemos más a Jesús.

VÍDEO

Haz Que Tu Vida Brille Ayudando a Los Demás! - CORTOMETRAJE - VIDEO MOTIVACIONAL


REFLEXIÓN

Nuestra vida brilla cuando hacemos el bien. Brilla cuando ayudamos a un compañero, cuando compartimos lo que tenemos y cuando tratamos a los demás con cariño.

No hacen falta cosas grandes para brillar: una sonrisa, una palabra amable o una mano tendida pueden iluminar el día de alguien.

Cuando ayudamos a los demás, nuestro corazón se llena de alegría y hacemos del mundo un lugar mejor. Haz que tu vida brille ayudando a los demás.

ORACIÓN

Jesús, ayúdanos a hacer brillar nuestra vida siendo buenos con los demás. Enséñanos a ayudar, a compartir y a cuidar a quienes nos rodean. Que nuestras palabras y nuestros gestos lleven alegría y esperanza. Haz que seamos luz para los demás cada día.
Amén.

Ave María

María, Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros

 


 

Miércoles, 11 de marzo

SOMOS MEJORES CUANDO HACEMOS LAS COSAS CON CALMA

 

PALABRA DE DIOS: Mateo 11, 28-30

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mí yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

LECTURA

La Cuaresma es un tiempo para detenernos, mirar dentro de nosotros y acercarnos más a Jesús. A veces, el ritmo del día a día nos hace ir con prisa, sin tiempo para escuchar, pensar o agradecer. Pero Jesús nos invita a vivir con calma, a hacer las cosas despacio, con amor y con sentido.

Cuando hacemos las cosas con calma, escuchamos mejor a los demás, tratamos con más cariño y descubrimos lo que realmente importa. En este tiempo, la calma nos ayuda a rezar mejor, a actuar con paciencia y a preparar nuestro corazón para la Pascua.

VÍDEO: Reflexión paciencia

REFLEXIÓN

La paciencia es saber esperar sin enfadarnos, es entender que no todo sale a la primera y que cada persona tiene su propio ritmo. Ser pacientes nos ayuda a escuchar mejor, a no rendirnos cuando algo cuesta y a tratar a los demás con cariño. Cuando somos pacientes, aprendemos más, nos equivocamos sin miedo y descubrimos que las cosas importantes necesitan tiempo. La paciencia nos hace crecer por dentro y nos acerca a los demás con respeto y amor.

ORACIÓN

Señor, enséñanos a esperar sin enfadarnos, a respirar hondo cuando algo nos cuesta y a no rendirnos ante las dificultades. Ayúdanos a ser pacientes con nosotros mismos y con las personas que nos rodean. Que sepamos escuchar, comprender y perdonar. Haz que nuestro corazón sea tranquilo, capaz de confiar y de seguir aprendiendo cada día.
Amén.

Ave María // María, Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros.



Jueves, 12 de marzo


SOMOS MEJORES CUANDO CUIDAMOS NUESTRO CUERPO, ALIMENTACIÓN…


PALABRA DE DIOS: 1 Corintios 6, 19

«¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que habita en vosotros y que habéis recibido de Dios?».

LECTURA

Nuestro cuerpo es un regalo que Dios nos ha dado para vivir, amar, servir y disfrutar de la vida. A veces no somos conscientes de lo importante que es cuidarlo. Alimentarnos bien, descansar lo necesario y movernos con alegría no son sólo hábitos saludables, sino también una forma de agradecer a Dios por este don tan valioso.

Cuando cuidamos nuestro cuerpo, también cuidamos nuestra mente y nuestro corazón. Nos sentimos con más energía, más felices y más disponibles para ayudar a los demás. Cuidarse no es egoísmo, es responsabilidad y amor por la vida.

Jesús también cuidaba su cuerpo: caminaba, compartía comidas con sus amigos, descansaba cuando lo necesitaba. Siguiendo su ejemplo, podemos aprender a escucharnos, a respetar nuestros límites y a agradecer cada día por la fuerza y la salud que tenemos.

Cuidar nuestro cuerpo es cuidar el templo donde habita Dios.

VÍDEO: Mi cuerpo es como un templo | Lección animada de las Escrituras para niños

REFLEXIÓN

Mi cuerpo es como un templo, un lugar especial que debo cuidar y respetar. En él vivo, siento, aprendo y comparto con los demás. Por eso, es importante tratarlo con cariño: descansar, alimentarme bien, moverme, escuchar cómo me siento y decir “no” cuando algo no me hace bien.

Cuidar mi cuerpo también significa cuidar mis palabras, mis gestos y mis decisiones. Cuando respeto mi cuerpo y el de los demás, estoy mostrando amor y agradecimiento por el regalo de la vida. Si cuido mi templo, puedo estar mejor conmigo mismo y con los demás, y así dejar que el bien, la alegría y el amor habiten dentro de mí.

ORACIÓN

Señor, gracias por el cuerpo que me has regalado,

por cada latido, cada respiro y cada paso que puedo dar.

Ayúdame a cuidarlo, a alimentarlo bien y a usarlo para hacer el bien.

Que mi vida sea reflejo de tu amor y de tu alegría.

Amén.

Ave María

María, Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros


 

Viernes, 13 de marzo

SOMOS MEJORES CUANDO OBEDECEMOS LOS BUENOS CONSEJOS

PALABRA DE DIOS: Proverbios 19, 20

«Escucha el consejo y acepta la corrección, para que llegues a ser sabio en tu vejez».

REFLEXIÓN

A veces, no nos gusta que nos digan lo que tenemos que hacer. Pensamos que sabemos más o que no necesitamos ayuda. Pero obedecer los buenos consejos no significa hacer lo que otros quieren sin pensar, sino escuchar con el corazón a quienes nos quieren y desean lo mejor para nosotros.

Nuestros padres, profesores y amigos nos dan consejos para ayudarnos a crecer, evitar errores y aprender a tomar buenas decisiones. Escuchar y obedecer con humildad nos hace más sabios y nos enseña a vivir con paz.

En la Biblia, Jesús también escuchaba los consejos y la voz de su Padre. Aprendió, obedeció y nos mostró que quien sabe escuchar con amor, siempre camina por el mejor camino.

Obedecer no es perder libertad, es aprender a elegir lo que de verdad nos hace felices.

VÍDEO:  https://www.youtube.com/shorts/M2FQM5aaDi4 

ORACIÓN

Señor Jesús,

gracias por las personas que me quieren y me enseñan.

Ayúdame a escuchar sus consejos con atención y obedecer con alegría.

Que cada día aprenda a hacer el bien y seguir tu camino.

Amén.

Ave María… // María, Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros

Buenos días 02/03/2026

Lunes, 2 de marzo

SOMOS MEJORES CUANDO SABEMOS ESCUCHAR CON ATENCIÓN A LOS DEMÁS


PALABRA DE DIOS:  Santiago 1, 19

«Todos debéis ser rápidos para escuchar, y lentos para hablar».

REFLEXIÓN

Hoy comenzamos la mañana recordando algo muy importante que decía Don Bosco:
“Escuchar es ya un acto de amor”. A veces pensamos que escuchar es solo quedarse callado, pero no es así.

Escuchar de verdad significa mirar a la otra persona, prestar atención, intentar comprenderla y responder con cariño. Cuando hacemos eso, estamos regalándole tiempo y respeto.

En esta segunda semana de Cuaresma, la Iglesia nos invita a mejorar por dentro, a mirar nuestro corazón y preguntarnos:

¿Estoy escuchando de verdad a mis compañeros?
¿Dejo hablar a los demás?
¿Ayudo a quien necesita contarme algo?
¿Presto atención a mis profesores?

Escuchar bien hace que nuestra clase sea un sitio más alegre, más tranquilo y más unido.
Nos encanta hablar y compartir, pero es aún más importante recordar que cada persona tiene algo bonito que decir.

Hoy os invitamos a hacer un pequeño reto:

Durante el día, escucha a alguien con atención completa: sin interrumpir, sin móvil, sin prisas. A veces un simple “te escucho” puede alegrarle la mañana a un compañero o a quien lo esté pasando mal.

VÍDEOS

Victor Küppers: Por qué es tan importante aprender a escuchar

La importancia de la escucha ¿castor o pastor?

ORACIÓN

Señor Jesús, en esta segunda semana de Cuaresma, ayúdanos a tener un corazón atento, unos oídos que sepan escuchar de verdad y unas palabras que construyan paz. Que, como Don Bosco, sepamos acoger a todos con alegría. Amén.

Ave María

María Auxiliadora, ruega por nosotros


 

Martes, 3 de marzo

SOMOS MEJORES CUANDO TRABAJAMOS CON RESPONSABILIDAD

PALABRA DE DIOS: Proverbios 13, 4

«El perezoso desea y no consigue nada; el responsable ve cumplidos sus deseos».

REFLEXIÓN

Hoy queremos comenzar el día recordando algo que Don Bosco repetía mucho:
 “Haz bien lo que haces”. Y eso significa trabajar con responsabilidad.

Ser responsable no quiere decir hacerlo todo perfecto, sino poner ganas, esfuerzo y corazón en lo que nos toca cada día: en clase, en casa, con los amigos…

Somos alegres y espontáneos, a veces nos cuesta parar y concentrarnos, pero cuando lo hacemos, descubrimos que podemos llegar mucho más lejos.

En esta segunda semana de Cuaresma, la Iglesia nos invita a mejorar por dentro:

a ser más constantes,
a no dejar las cosas a medias,
a cumplir nuestras tareas,
a ayudar sin que nos lo pidan,
y a hacerlo todo con alegría, como hacía Don Bosco.

Cuando cada uno trabaja con responsabilidad, la clase funciona mejor, el ambiente es más tranquilo y todos aprendemos más.

Somos mejores cuando damos lo mejor de nosotros mismos.

LECTURA: Un encargo insignificante (Adaptado de Pedro Pablo Sacristán)

Había una vez una escuela donde cada año, en la primera semana, los niños recibían un encargo para cuidar durante todo el curso. Algunos trabajos parecían muy importantes, otros parecían pequeños e “insignificantes”.

Una niña llamada Rita recibió justamente uno de esos encargos que, a simple vista, otros consideraban sin mucha importancia: debía encargarse de regar las plantas de la clase. No era un trabajo glamuroso, ni de reconocimiento especial… pero Rita lo tomó muy en serio.

Cada día, con puntualidad, se acercaba a la ventana, cogía la regadera y mojaba el tallo de cada planta con delicadeza. No dejaba ni una hoja sin agua. A veces se manchaba las manos, otras veces el agua se le escurría, pero ella seguía adelante: su misión era cuidar aquello que le habían confiado.

Los demás niños empezaron a darse cuenta de que gracias a su constancia las plantas estaban más verdes, más sanas, florecían más… y poco a poco, ese “pequeño trabajo” se convirtió en algo muy valioso para toda la clase.

Al terminar el curso, la maestra reunió a todos y dijo:

 — No importa lo grande o lo pequeño que sea un encargo, lo importante es cómo lo haces. Rita nos ha enseñado que la responsabilidad se mide en las cosas pequeñas.

Rita sonrió, sabiendo que había cumplido bien, no por reconocimiento, sino porque había cuidado algo con mucho cariño y compromiso.

Moraleja: La responsabilidad no es solo hacer lo importante, sino hacerlo con constancia y cuidado, incluso cuando parece algo pequeño.

ORACIÓN

Señor Jesús, en esta segunda semana de Cuaresma

ayúdanos a ser responsables en nuestro trabajo,

a poner cuidado en lo que hacemos,

a esforzarnos con alegría

y a ayudar a los demás con un corazón generoso.

Que María Auxiliadora nos acompañe siempre.

Ave María 

María Auxiliadora, ruega por nosotros


 

Miércoles, 4 de marzo

SOMOS MEJORES CUANDO TENEMOS PALABRAS AMABLES CON TODOS

PALABRA DE DIOS:  Efesios 4, 29

«Que ninguna palabra mala salga de vuestra boca, sino solo palabras buenas que ayuden y den gracia a los demás».

REFLEXIÓN

Hoy vamos a hablar de algo muy importante que Jesús nos enseña: las palabras tienen poder.

Cuando hablamos con cariño, respeto y amabilidad, podemos alegrar el día de alguien, ayudar a un amigo que está triste y construir un ambiente más bonito a nuestro alrededor.

Nos encanta reír y conversar, pero a veces decimos cosas sin pensar que pueden hacer daño. En esta segunda semana de Cuaresma, la Iglesia nos invita a cuidar nuestro corazón y nuestras acciones. Eso también incluye las palabras que usamos.

Piensa un momento:

¿He dicho palabras bonitas hoy?

¿He ayudado con mis palabras a que alguien se sienta mejor?

O a veces ¿he hablado sin pensar y herido a alguien sin querer?

Jesús nos enseña que cada palabra amable es un regalo que damos a los demás, y que cuando somos amables, nosotros también nos sentimos mejor.

Hoy trata de decir al menos tres palabras amables a tus compañeros, familiares o profesores. Observa cómo cambia el día de todos.

VÍDEO: https://www.youtube.com/watch?v=lI8SOi47jVw

ORACIÓN

Señor Jesús, ayúdanos a usar palabras amables, a hablar con respeto y cariño, a consolar a los que están tristes y a construir paz con nuestro lenguaje. Que María Auxiliadora nos enseñe a ser siempre gentiles y amables.

Ave María

María Auxiliadora, ruega por nosotros


 

Jueves, 5 de marzo

SOMOS MEJORES CUANDO NO DEJAMOS A NADIE DE LADO

PALABRA DE DIOS: Proverbios 16, 3

«Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados»

LECTURA

La cuaresma es el tiempo litúrgico de reflexión, penitencia, sacrificio, limosna y oración, donde seguimos el ejemplo de Jesucristo quien pasó los 40 días en el desierto para la preparación de su muerte.

Jesús nos enseñó diferentes pasos para vivir esta cuaresma junto a Él y con acciones pequeñas; por ello te presentamos algunos consejos para vivir una cuaresma plena y prepararnos para la Semana Santa: el ayuno, la penitencia, la limosna…

VÍDEO: La importancia de la amistad y compartir

REFLEXIÓN

Somos mejores cuando no dejamos a nadie de lado.

Cuando invitamos a jugar, cuando escuchamos, cuando compartimos y cuidamos a los demás. A veces alguien se siente solo, triste o diferente, y un pequeño gesto puede hacerlo sentir importante y querido.

Jesús nos enseñó a amar a todos, sin excluir a nadie.

Cuando acogemos, ayudamos y hacemos sitio en nuestro grupo, hacemos el mundo un poco mejor. Porque juntos somos más felices y aprendemos a ser mejores personas.

ORACIÓN

Jesús, enséñanos a querer a todos como Tú nos quieres. Ayúdanos a no dejar a nadie solo, a compartir, a escuchar y a cuidar a nuestros compañeros.

Que sepamos hacer sitio en nuestro corazón, perdonar, ayudar y ser amigos de verdad.
Haznos niños buenos, alegres y solidarios. Amén.

Ave María

María Auxiliadora, ruega por nosotros


Viernes, 6 de marzo

SOMOS MEJORES CUANDO ESTAMOS DISPUESTOS A ECHAR UNA MANO A OTROS

PALABRA DE DIOS: Lucas 6, 31-38

«Haced con los demás como queréis que los demás hagan con vosotros. “Si amáis solamente a quienes os aman, ¿qué hacéis de extraordinario? ¡Hasta los pecadores se portan así! Y si hacéis bien solamente a quienes os hacen bien a vosotros, ¿qué tiene de extraordinario? ¡También los pecadores se portan así! Y si dais prestado sólo a aquellos de quienes pensáis recibir algo, ¿qué hacéis de extraordinario? ¡También los pecadores se prestan entre sí esperando recibir unos de otros! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y dad prestado sin esperar nada a cambio. Así será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Dios altísimo, que es también bondadoso con los desagradecidos y los malos. Sed compasivos, como también vuestro Padre es compasivo. “No juzguéis a nadie y Dios no os juzgará a vosotros. No condenéis a nadie y Dios no os condenará. Perdonad y Dios os perdonará. Dad a otros y Dios os dará a vosotros: llenará vuestra bolsa con una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Dios os medirá con la misma medida con que vosotros midáis a los demás».

VÍDEO: CORTOMETRAJE  EL JUZGAR A LOS DEMAS REFLEXIÓN

REFLEXIÓN

A veces miramos a los demás y pensamos que sabemos cómo son solo por lo que vemos o por lo que hacen en un momento. Pero cada persona es como un libro: no se puede conocer solo mirando la portada.

Cada uno tiene su historia, sus miedos, sus alegrías y sus dificultades. Cuando juzgamos sin conocer, podemos hacer daño sin querer. En cambio, cuando escuchamos, ayudamos y somos amables, hacemos que los demás se sientan queridos y seguros.

Jesús nos enseñó a mirar con el corazón, a comprender antes de opinar y a tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Si dejamos de juzgar y empezamos a respetar, el mundo y nuestro cole serán lugares más felices.

ORACIÓN

Jesús, ayúdanos a mirar a los demás con tu corazón. Enséñanos a no juzgar, a escuchar y a comprender. Que sepamos ser amables, pacientes y respetuosos con todos nuestros compañeros. Ayúdanos a ayudar cuando alguien lo necesita y a tratar a los demás como nos gusta que nos traten a nosotros. Haz de nuestro cole un lugar de paz, amistad y alegría. Amén.

Ave María

María, Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros


Buenos días 23/02/2026

 

Lunes, 23 de febrero

 

ES IMPORTANTE MIRARSE Y CONOCER NUESTRAS CUALIDADES Y DEFECTOS

 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Mateo 7, 3-5

«¿Por qué miras la paja en el ojo ajeno y no te fijas en la viga que está en el tuyo? […] Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la paja del ojo de tu hermano».

LECTURA: Los dos baldes

Había una vez un campesino que cada mañana acostumbraba a buscar agua en un río cerca de su campo. Con él llevaba suspendido en una vara que llevaba a la espalda dos baldes, uno nuevo, sin defectos, y el otro, viejo y lleno de huecos. El balde nuevo permitía que el campesino llevará a toda la cantidad de agua que recogía. El viejo, en cambio, derramaba la mitad del contenido a lo largo del camino. Por supuesto, el nuevo sentía que era útil. El viejo se sentía fracasado.

Un día, la autoestima del balde viejo alcanzó su punto más bajo.

Mi vida es un fracaso —dijo al campesino—. Le pido disculpas por no hacer bien mi trabajo.

¿Por qué me pides disculpas? —preguntó asombrado el campesino.

— ¿No se ha dado usted cuenta? Cuando regresamos del río derramo la mitad del agua en el trayecto a casa.

En ese momento, el campesino, sonriendo gentilmente, llevó al atribulado balde al río. De regreso, mientras recorrían la ruta acostumbrada, el hombre le pidió que observara con atención las hermosas flores del camino.

— ¿Te das cuenta de que solo hay flores de este lado del camino? —preguntó.

— Pues, sí. ¿Pero qué hay de especial en ello?

—Lo especial es que han crecido gracias al agua que tú derramas cada mañana. Todo este tiempo yo he sabido de tus huecos. Por eso sembré semillas de distintas flores solamente de este lado del camino, y todos los días cuando regresábamos a casa, tú las regabas. Todos estos años pude recoger aquellas bellas flores para adornar la casa. Si tu no fueras como eres yo no habría tenido esas hermosas flores para alegrar mi hogar.

VÍDEO: Lía y su caja de talentos: https://www.youtube.com/watch?v=Q2TeFPideH4

REFLEXIÓN

Conocerse implica ver tanto lo que nos enriquece como lo que nos limita

• Si solo enfocamos lo negativo, nos paralizamos.
• Si solo vemos lo positivo, caemos en la autoestima falsa.

El equilibrio nace de reconocer nuestras fortalezas y áreas de mejora. Así crecemos con humildad, disponibles para servir y colaborar.

ORACIÓN FINAL

Señor,
te damos gracias por habernos creado con virtudes y también con debilidades.
Ayúdanos a vernos con tus ojos: reconocer lo bueno y el esfuerzo,
y también las áreas donde podemos crecer.
Danos humildad para aceptarnos, y valentía para mejorar.
Que nuestro corazón sea balanceado y abierto,
para descubrirnos, comprendernos y acompañar mejor a los demás.
Amén.

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.

 

 

Martes, 24 de febrero

 

PARA CAMBIAR ALGO NO BASTA CON BUENOS DESEOS; HAY QUE PLANTEAR PASOS

 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Salmos 25, 4

«Muéstrame, Señor, tus caminos; enséñame tus sendas».

La Palabra nos recuerda que no basta con querer hacer las cosas mejor: hace falta buscar el camino, pedir ayuda y dar pasos concretos.

REFLEXIÓN

Todos tenemos deseos buenos: sacar mejores notas, llevarnos mejor con alguien, dejar un mal hábito, ser más responsables. Pero el cambio no llega solo por pensarlo. Si un deportista quiere mejorar, entrena. Si un músico quiere avanzar, practica.

En la vida pasa igual: los cambios verdaderos necesitan pequeños pasos. No hace falta hacerlo todo de golpe. Basta con empezar por algo concreto, algo posible, algo que puedas hacer hoy.

La Cuaresma es un buen momento para decidir qué queremos cambiar y cómo vamos a hacerlo.

Querer cambiar está bien… pero no es suficiente. Muchas veces decimos: “Voy a ser más amable”, “Voy a estudiar más”, “Voy a dejar de discutir tanto”, “Voy a ayudar más en casa”.

Pero si no pensamos cómo hacerlo, esos buenos deseos se los lleva el viento.

Hoy te invito a que elijas un solo cambio, algo realista, y te hagas estas preguntas:

¿Qué quiero mejorar exactamente? ¿Qué primer paso puedo dar hoy? ¿Qué puedo hacer cada día para mantenerme en ese camino?

Los cambios pequeños, constantes y sinceros, son los que transforman de verdad.

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús,
tú conoces nuestros deseos de mejorar.
Acompáñanos para que no nos quedemos solo en palabras.
Enséñanos a dar pasos concretos:
un gesto de bondad,
un esfuerzo en el estudio,
una palabra amable,
una disculpa necesaria.

Que en este tiempo de Cuaresma
sepamos avanzar de tu mano y crecer como personas.

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.


 

Miércoles, 25 de febrero

 

PARA MEJORAR ME PLANTEO METAS Y OBJETIVOS CLAROS

 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida. 

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. 

PALABRA DE DIOS: Mateo 6, 6

«Tú, cuando ores, entra en tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará».

REFLEXIÓN

La Cuaresma es un tiempo especial para mirar hacia dentro, revisar nuestra vida y crecer. Es una oportunidad para parar, pensar y hacer cambios que nos ayuden a ser mejores personas, mejores cristianos.

Pero para que ese cambio no quede solo en deseos o emociones, necesitamos algo fundamental: metas claras y objetivos concretos. Mejorar no es solo querer hacerlo, sino también tener la voluntad y el compromiso de trabajar cada día en ello.

Jesús, en el desierto, se preparó con ayuno, oración y silencio. Él también tuvo un propósito: cumplir la voluntad del Padre con amor. Y nosotros, acompañados por María Auxiliadora, también podemos proponernos avanzar paso a paso, con confianza.

Entramos en la Cuaresma con un corazón abierto, con ganas de mejorar, de acercarnos más a Jesús. Pero para que este tiempo dé fruto, no basta con buenas intenciones. Necesitamos marcar un rumbo: ¿Qué quiero cambiar? ¿Qué quiero mejorar? ¿Qué actitudes debo dejar atrás y cuáles cultivar?

Poner metas claras nos ayuda a no perdernos. Tal vez quiero ser más paciente, perdonar más, dedicar más tiempo a la oración, ayudar en casa sin quejarme, evitar la crítica, ser más solidario. Cada propósito, si lo vivo con fe, se transforma en una forma concreta de amar.

Jesús nos invita a entrar en lo secreto del corazón, allí donde no hay ruido ni máscaras. Es en ese silencio donde María Auxiliadora nos acompaña como Madre y Maestra. Ella nos inspira a ser constantes, a confiar incluso cuando nos cuesta, y a no desanimarnos si fallamos. Como en Caná, Ella intercede para que nuestra vida no se quede sin vino: sin alegría, sin propósito, sin amor.

Que esta Cuaresma sea un camino hacia lo esencial. Y que nuestras metas no sean solo desafíos personales, sino actos de amor que nos acerquen más a Jesús y a los demás. Porque mejorar no es buscar perfección, sino caminar con humildad, sabiendo que Dios camina con nosotros.

IMAGEN

 


En la imagen, podemos observar cómo los niños están escribiendo en diferentes papeles sus propósitos de Cuaresma y los pegan en un mural con forma de cruz. Así pues, en la imagen, vemos cómo cada uno toma un momento de reflexión interna y escriben sus metas. Sin duda, es un gesto pequeño que puede iniciar una gran transformación interior, desde lo más profundo de su corazón.  

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús,

Gracias por regalarnos este tiempo de Cuaresma.

Ayúdanos a hacer silencio para escuchar tu voz,

a descubrir qué debemos cambiar y cómo hacerlo.

Enséñanos a proponernos metas claras,

a trabajar cada día con constancia y con fe.

Que no nos cansemos de mejorar,

que no olvidemos que Tú nos amas tal como somos,

pero también nos llamas a crecer.

Con María Auxiliadora como guía,

haznos fuertes en el camino hacia la Pascua,

para vivir contigo una vida nueva y llena de sentido. Amén.

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.

                                                                    


           Jueves, 26 de febrero

 

OTROS ME AYUDAN A MEJORAR CON SUS BUENOS CONSEJOS 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Proverbios 12, 15

«El camino del necio es recto a sus propios ojos, pero el que escucha consejos es sabio».

REFLEXIÓN

En nuestro camino de Cuaresma, que es un tiempo para mejorar y crecer, a veces pensamos que podemos hacerlo todo solos. Sin embargo, la sabiduría popular y la Palabra de Dios nos recuerdan que somos seres comunitarios y que el crecimiento verdadero a menudo viene de la mano de los demás. Escuchar los consejos de quienes nos quieren, de nuestros educadores, de nuestros amigos, o de aquellos que tienen más experiencia, es un signo de humildad y una gran ayuda para ver aquello que nosotros mismos no podemos.

El lema de nuestra campaña, "Protagonistas de nuestra historia", nos invita a tomar las riendas de nuestra vida. Pero ser protagonista no significa ser un llanero solitario. Al contrario, implica la capacidad de reconocer que necesitamos a los demás. En este tiempo de Cuaresma, donde buscamos mejorar, es fundamental abrir nuestros oídos y nuestro corazón a los buenos consejos. A veces, una palabra de aliento, una crítica constructiva o una orientación oportuna pueden iluminar nuestro camino y ayudarnos a superar obstáculos que solos nos parecerían insalvables. Piensa en Don Bosco: él siempre estuvo rodeado de colaboradores, de jóvenes que le ayudaban, de salesianos que compartían su misión. Él mismo fue un gran consejero para sus muchachos. María Auxiliadora, nuestra Madre, también es un ejemplo de escucha y de acogida. Ella, que guardaba todas las cosas en su corazón, nos enseña la importancia de la reflexión y de la guía. Dejarnos aconsejar no es un signo de debilidad, sino de inteligencia y madurez. Nos permite ver nuevas perspectivas, corregir errores y enriquecer nuestro propio camino de mejora. Aprovechemos este tiempo para acercarnos a quienes nos pueden ofrecer una buena palabra, un consejo sincero, y así seguir construyendo nuestra historia de la mejor manera posible.

IMAGEN

VÍDEO

Escuchar buenos consejos: https://youtu.be/sUABX2e8ZYk?si=m1jZs-zNHLlnl3yo

ORACIÓN FINAL

 Señor Jesús, Te damos gracias por las personas que pones en nuestro camino, por aquellos que nos aconsejan con amor y sabiduría. Ayúdanos a tener un corazón humilde para escuchar, a discernir los buenos consejos y a aplicarlos en nuestra vida. Que no tengamos miedo de pedir ayuda y que siempre busquemos crecer junto a los demás. Amén.

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.


 

                                                                                             Viernes, 27 de febrero

 

DIOS SIEMPRE NOS AYUDA A SACAR LO MEJOR DE NOSOTROS


Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Filipenses 4, 13

 «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece».

REFLEXIÓN

 En este camino de Cuaresma, donde nos esforzamos por mejorar y ser mejores "protagonistas de nuestra historia", es fundamental recordar que no estamos solos. A veces, las dificultades o nuestros propios defectos pueden desanimarnos, pero la fe nos enseña que Dios siempre está a nuestro lado, dispuesto a darnos la fuerza y la gracia para sacar lo mejor de nosotros. Él cree en nuestro potencial, en nuestra capacidad de amar y de transformarnos. Con Él, lo imposible se hace posible.

Hoy, mientras seguimos profundizando en esta Cuaresma que nos invita a la mejora, recordamos que la verdadera transformación no depende solo de nuestro esfuerzo, sino de la acción de Dios en nosotros. Él nos conoce mejor que nadie, conoce nuestras virtudes y nuestras debilidades, y siempre nos impulsa a crecer. La frase "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" es un recordatorio poderoso de que, cuando nos sentimos débiles o incapaces, es en Dios donde encontramos la fuerza para seguir adelante, para perdonar, para amar más, para ser más generosos. Como Salesianos, sabemos que Don Bosco confió plenamente en la Providencia de Dios para llevar a cabo su obra. Él siempre animaba a sus muchachos a ser buenos cristianos y honrados ciudadanos, sabiendo que la gracia divina les ayudaría a desarrollar todos sus talentos. María Auxiliadora, nuestra Madre, es el ejemplo perfecto de alguien que se dejó guiar por Dios, permitiendo que Él sacara lo mejor de ella para el bien de la humanidad. Ella nos enseña a confiar, a no desanimarnos ante los desafíos y a creer en el poder transformador del amor de Dios. Que este día nos sirva para renovar nuestra confianza en Él, sabiendo que con su ayuda, podemos alcanzar la mejor versión de nosotros mismos y ser verdaderos protagonistas de una historia llena de bien. 

IMAGEN


VÍDEO: La luz del mundo: https://youtu.be/OsKu4KYu7Ow?si=4RoRVBNFsD3Qile3  

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, Gracias por creer en nosotros y por darnos la fuerza para crecer cada día. Ayúdanos a confiar en tu amor y en tu gracia, a no desanimarnos ante las dificultades y a dejar que Tú saques lo mejor de nosotros. Que nuestra vida sea un testimonio de tu poder transformador y que siempre busquemos glorificarte con nuestras acciones. Amén.

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.

Buenos días 16/02/2026

 

Lunes, 16 de febrero

 

CARNAVAL: LA AUTÉNTICA ALEGRÍA HACE QUE TODOS SEAN FELICES 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Filipenses 4, 4-5

«Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito: ¡estad alegres! Que todos os conozcan por vuestra bondad. El Señor está cerca».

REFLEXIÓN

El carnaval, en su origen cristiano, era una preparación festiva antes del inicio de la Cuaresma. No se trata solo de disfraces o diversión superficial. Es una expresión de la alegría genuina, esa que brota del corazón y se vive en comunidad, todos juntos. Por lo tanto, esta alegría no excluye a nadie, no es egoísta ni vacía. La auténtica alegría es la que hace bien, que une, que construye y que suma.

El carnaval es un tiempo de fiesta, de colores, de alegría compartida. Nos recuerda que la vida también está hecha para celebrarse, que reír, bailar, disfrazarse y jugar no son cosas superficiales cuando nacen del corazón y se viven con los demás. Jesús mismo participó en fiestas, como las bodas de Caná, donde convirtió el agua en vino para que la alegría no se acabara. Él no vino a quitarnos la alegría, sino a llenarla de sentido.

Vivir el carnaval como cristianos es aprender a disfrutar con sencillez, a unirnos en comunidad, a expresar con libertad lo que somos. Es tiempo de gratitud por la vida, por los dones que Dios nos da, por las personas que nos rodean. Es dejar que la alegría brote desde lo más profundo, como don de Dios.

Y sin embargo, tras la música y el color, llega el miércoles de ceniza. No como una ruptura, sino como un paso necesario hacia el interior. La Cuaresma nos invita a hacer silencio, a mirar dentro de nosotros mismos, a reconocer nuestras fragilidades y volver al corazón. Jesús, después de ser bautizado, también se retiró al desierto. No huyó del mundo, pero buscó la verdad en la profundidad de su alma, en el diálogo con el Padre.

La ceniza que recibimos es un signo de humildad. Nos recuerda que no somos el centro, que la vida no está en el brillo exterior sino en el amor que llevamos dentro. Y es precisamente en este camino interior donde María Auxiliadora nos acompaña como Madre. Ella, que guardaba todo en su corazón, nos enseña a vivir con alegría verdadera y con profundidad. Nos protege en el camino del carnaval y nos guía en el tiempo de la conversión.

María Auxiliadora es la alegría que se hace ternura, que nos lleva de la mano hacia su Hijo. En la fiesta y en el silencio, en el bullicio del carnaval y en la oración cuaresmal, ella está presente. Nos ayuda a que nuestra alegría no sea pasajera, sino verdadera; a que nuestras lágrimas no nos hundan, sino nos purifiquen; a que, al final de la Cuaresma, podamos celebrar con corazón renovado la Pascua de Jesús, la fiesta más grande de todas.

Así, el carnaval y la Cuaresma, vividos con Jesús y María Auxiliadora, se convierten en un solo camino: el de una alegría que nace del amor, que se comparte, que se renueva, y que nos prepara para la vida plena que Dios quiere para cada uno de nosotros. 

IMAGEN



En la imagen, se puede observar cómo los niños están sonrientes tras haber vivido el Carnaval de una manera festiva y alegre.

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús,

Gracias por el don de la alegría compartida, por los momentos de fiesta y comunidad.

Enséñanos a distinguir entre la diversión vacía y la alegría verdadera que nace del amor.

Al comenzar la Cuaresma, ayúdanos a mirar hacia dentro, a renovarnos,

a preparar nuestro corazón para la Pascua.

Que nuestras palabras y acciones construyan una alegría que no pase, que no excluya, que acerque a todos a Ti. Amén.

 

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.

 

                                                                            Martes, 17 de febrero

 

CARNAVAL: LAS MENTIRAS NO AYUDAN 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Juan 8, 31-32

«Jesús dijo a los judíos que habían creído en él: «Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».

LECTURA

El carnaval, con sus disfraces y máscaras, nos invita a reflexionar sobre la verdad y la apariencia. A veces, en la vida, nos ponemos "máscaras" o decimos "mentiras" para encajar, para evitar problemas o para parecer lo que no somos. Sin embargo, como nos recuerda la Palabra de Dios, la verdadera libertad y la auténtica alegría solo se encuentran en la verdad. Las mentiras, por muy pequeñas que parezcan, nos atan y nos impiden ser protagonistas genuinos de nuestra propia historia. 

VÍDEOS

Página oficial Solidaridad Don Bosco

https://www.youtube.com/user/solidaridaddonbosco1/videos

SER –SOLIDARIO: https://youtu.be/GTByqJ4zsZM?si=ofpa0BYfs7ii1vOi

REFLEXIÓN

Hoy, 17 de febrero, es un día para recordar la importancia de las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs). Como Salesianos, tenemos nuestra propia ONG, "Solidaridad Don Bosco", que trabaja incansablemente por la justicia social y la dignidad de las personas, especialmente los jóvenes más vulnerables. Su labor es un testimonio vivo de que la verdad, el amor y el servicio a los demás son los pilares para construir un mundo mejor. En el contexto del carnaval, que a veces puede ser un tiempo de excesos o de ocultar la realidad, esta fecha nos invita a quitarnos las máscaras, a ser transparentes y a vivir con coherencia. Las mentiras, grandes o pequeñas, no solo nos alejan de los demás, sino que nos impiden ser plenamente nosotros mismos. La verdad, en cambio, nos libera y nos permite construir relaciones auténticas, basadas en la confianza y el respeto. Ser "protagonistas de nuestra historia" implica asumir la responsabilidad de nuestras acciones y palabras, buscando siempre ser constructores de un mundo más justo y verdadero. Su ejemplo nos guía para que nuestra alegría no sea la verdad. Implica también reconocer que, al igual que "Solidaridad Don Bosco" se compromete con los más necesitados, nosotros también estamos llamados a ser agentes de cambio, a luchar contra la injusticia y a defender la verdad en nuestro día a día. María Auxiliadora, que siempre fue transparente y fiel a la voluntad de Dios, nos inspira a vivir con autenticidad, a rechazar las mentiras ya sea superficial, sino profunda y transformadora, nacida de la verdad que nos hace libres.

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, Tú que eres la Verdad, ayúdanos a vivir con autenticidad, a rechazar las mentiras que nos atan y a ser valientes para defender la verdad. Inspirarnos a ser como "Solidaridad Don Bosco", instrumentos de tu amor y justicia en el mundo. Que nuestras vidas sean un reflejo de tu luz, transparentes y llenas de bondad. Amén.

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.

 


Miércoles, 18 de febrero

 

MIÉRCOLES DE CENIZA:

HOY EMPEZAMOS UN TIEMPO PARA REZAR, COMPARTIR Y MEJORAR

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Marcos 1, 15

«Convertíos y creed en el Evangelio».

El Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma, un tiempo especial para volver a lo esencial, a lo que importa de verdad. La ceniza que se impone en la frente no es un adorno: es un recordatorio de que estamos invitados a cambiar por dentro, a mejorar, a dejar atrás lo que nos aleja de Dios y de los demás.

REFLEXIÓN

A veces vivimos tan deprisa que no nos damos cuenta de cómo tratamos a los demás. La Cuaresma es una oportunidad para frenar, mirar dentro de nosotros y preguntarnos: ¿Qué puedo mejorar? ¿A quién debo pedir perdón? ¿Cómo puedo ser más generoso?

Cada pequeño gesto de bondad, de compartir, de ayudar, hace el mundo un poco mejor… y también nos hace mejores a nosotros.

Hoy comenzamos un camino de 40 días. No es un camino triste ni aburrido: es un camino de entrenamiento interior. Igual que un deportista se prepara antes de una competición, la Cuaresma nos ayuda a prepararnos para vivir la Pascua con el corazón limpio.

Tres palabras nos acompañan:

+ Rezar: dedicar tiempo a Dios, aunque solo sea un minuto de silencio.
+ Compartir: pensar en quien necesita algo que yo puedo ofrecer: tiempo, ayuda, escucha, comprensión.

+ Mejorar: proponernos cambiar algo concreto: dejar una mala actitud, superar un mal hábito, ser más amable, más responsable.

Hoy pregúntate:

¿Qué quiero cambiar?
¿Con quién debo reconciliarme?
¿Qué gesto de bondad puedo vivir hoy?

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, hoy empezamos la Cuaresma.
Coloca en nosotros un corazón nuevo, capaz de amar más y mejor.
Ayúdanos a rezar con sinceridad,
a compartir lo que somos y lo que tenemos,
a mejorar para parecernos un poco más a ti.

Que este camino nos haga más fuertes, más generosos
y más felices.

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros. 


 

                                                                           Jueves, 19 de febrero

 

PONEMOS ATENCIÓN EN “LIMPIAR” AQUELLO QUE NO NOS DEJA BRILLAR 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Mateo 5, 14.16

«Vosotros sois la luz del mundo… Que brille así vuestra luz delante de los demás».

Jesús nos recuerda que todos tenemos una luz dentro: un talento, una manera especial de querer, de ayudar, de alegrar a los demás. Pero esa luz, a veces, queda tapada por cosas que hacemos mal o por actitudes que nos apagan.

REFLEXIÓN

Una lámpara está hecha para iluminar. Pero si la cubrimos con polvo, si la dejamos sin limpiar, cada día brillará un poco menos. A nosotros nos pasa igual: cuando guardamos rencor, cuando contestamos mal, cuando nos dejamos llevar por la pereza, nuestra luz interior se ensucia.

La Cuaresma es un tiempo para limpiar: limpiar la mirada, el corazón, nuestras maneras de tratar a los demás. No se trata de ser perfectos, sino de atrevernos a mejorar para que lo mejor de nosotros vuelva a brillar.

Todos tenemos algo que “limpiar”:

+ un gesto que repetimos y que hace daño,
+ una palabra que decimos sin pensar,
+ una actitud de pasotismo,
+ una disculpa que no nos atrevemos a dar.

Hoy podemos preguntarnos:

+ ¿Qué me está impidiendo brillar?
+ ¿Qué puedo limpiar dentro de mí para que los demás vean lo mejor de mí?

Dios no nos pide que seamos perfectos, sino sinceros. Nos invita a mirar dentro de nosotros y reconocer aquello que podemos mejorar. Y cuando limpiamos el corazón, nuestra luz —la que Dios puso en nosotros— vuelve a iluminar a quienes nos rodean.

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús,
tú que nos llamas a ser luz para el mundo,
ayúdanos hoy a limpiar lo que ensucia nuestro corazón:
la pereza, el egoísmo, las palabras que hieren,
la falta de atención hacia los demás.

Que podamos brillar con la luz de la alegría,
del perdón, de la amistad y de la bondad.
Que María Auxiliadora nos acompañe en este camino
para ser cada día un poco mejores.

Amén.

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.

 

  

Viernes, 20 de febrero

 

JESÚS DEDICÓ UN TIEMPO A PENSAR LAS COSAS CON CALMA ANTES DE ACTUAR

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Lucas 6, 12-13

«Por aquel tiempo, Jesús se fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que también nombró apóstoles».

VÍDEO: Pensar antes de actuar: https://www.youtube.com/watch?v=YD3KXq8mHJg

REFLEXIÓN

En un mundo acelerado, donde todo parece urgente, Jesús nos muestra algo profundamente contracultural: antes de tomar decisiones importantes, se retira a orar y reflexionar. No actúa por impulso, no se deja llevar por la presión del momento. Se detiene, respira, se conecta con Dios y, desde esa calma, actúa.

Esto nos enseña a todos —como jóvenes, como educadores, como comunidad— que pensar con calma antes de actuar es sabiduría. Tomarse un momento para respirar, para pensar, para rezar… puede cambiar radicalmente nuestras decisiones, nuestros gestos y nuestras relaciones.

En nuestras vidas cotidianas, ¿cuántas veces reaccionamos sin pensar? ¿Cuántas veces podríamos evitar conflictos o errores si simplemente hiciéramos una pausa? 

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús,
Tú supiste detenerte y escuchar al Padre antes de actuar.
Enséñanos a hacer silencio dentro de nosotros,
a no dejarnos llevar por la prisa ni por el impulso,
a tomar decisiones desde la calma y la oración.
Que cada uno de nosotros pueda encontrar momentos para pensar,
para escuchar tu voz y actuar con sabiduría.
Amén.

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.