Lunes, 9 de marzo
SOMOS MEJORES CUANDO NO NOS CREEMOS MÁS QUE LOS DEMÁS
PALABRA DE DIOS: Romanos 12, 3
«Porque por la gracia que me es dada, digo a cada uno que no tenga de sí más alto concepto del que le da Dios».
LECTURA
Jesús comenzó a referir una parábola a los invitados, cuando advirtió cómo escogían los lugares de honor en la mesa: «Cuando seas invitado por alguien a un banquete de bodas, no tomes el lugar de honor, no sea que él haya invitado a otro más distinguido que tú, y viniendo el que te invitó a ti y a él, te diga: “Dale el lugar a este”; y entonces, avergonzado, tengas que irte al último lugar. Sino que cuando seas invitado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando llegue el que te invitó, te diga: “Amigo, ven más adelante”; entonces serás honrado delante de todos los que se sientan a la mesa contigo. Porque todo el que se engrandece, será humillado; y el que se humille será engrandecido».
REFLEXIÓN
La humildad es entender que no somos superiores a nadie, reconocer nuestras fortalezas y debilidades, y tratar a todos con respeto y amabilidad.
VÍDEO: La Humildad
ORACIÓN
Jesús,
enséñanos a ser humildes de corazón. Ayúdanos a reconocer nuestros errores, a
aprender de los demás y a valorar a cada persona tal como es. Que sepamos
ayudar sin presumir, escuchar sin juzgar y compartir con alegría. Haznos
sencillos, agradecidos y llenos de amor. Amén.
Ave María
María, Auxiliadora
de los Cristianos, ruega por nosotros
Martes, 10 de marzo
SOMOS MEJORES CUANDO NOS PREOCUPAMOS POR
APRENDER ALGO NUEVO
PALABRA DE DIOS: Mateo 11, 29
«Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas».
LECTURA
La Cuaresma es un
tiempo para mirar dentro de nosotros y crecer. A veces pensamos que aprender
solo tiene que ver con los libros o con el colegio, pero también aprendemos
cuando escuchamos, cuando ayudamos o cuando intentamos mejorar algo de nosotros
mismos.
Aprender algo nuevo en
este tiempo significa abrir el corazón a Dios, esforzarnos por ser más
pacientes, más agradecidos y más generosos. Cada paso que damos por aprender a
amar mejor, a perdonar o a compartir, nos hace un poquito mejores.
Porque cuando aprendemos con el corazón, nos parecemos más a Jesús.
VÍDEO
Haz
Que Tu Vida Brille Ayudando a Los Demás! - CORTOMETRAJE - VIDEO MOTIVACIONAL
REFLEXIÓN
Nuestra vida brilla cuando hacemos el bien. Brilla cuando ayudamos a un
compañero, cuando compartimos lo que tenemos y cuando tratamos a los demás con
cariño.
No hacen falta cosas
grandes para brillar: una sonrisa, una palabra amable o una mano tendida pueden
iluminar el día de alguien.
Cuando ayudamos a los demás, nuestro corazón se llena de alegría y hacemos del mundo un lugar mejor. Haz que tu vida brille ayudando a los demás.
ORACIÓN
Jesús, ayúdanos a
hacer brillar nuestra vida siendo buenos con los demás. Enséñanos a ayudar, a
compartir y a cuidar a quienes nos rodean. Que nuestras palabras y nuestros
gestos lleven alegría y esperanza. Haz que seamos luz para los demás cada día.
Amén.
Ave María
María,
Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros
Miércoles, 11 de marzo
SOMOS MEJORES CUANDO HACEMOS LAS COSAS
CON CALMA
PALABRA DE DIOS: Mateo 11, 28-30
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mí yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
LECTURA
La
Cuaresma es un tiempo para detenernos, mirar dentro de nosotros y acercarnos
más a Jesús. A veces, el ritmo del día a día nos hace ir con prisa, sin tiempo
para escuchar, pensar o agradecer. Pero Jesús nos invita a vivir con calma, a
hacer las cosas despacio, con amor y con sentido.
Cuando hacemos las cosas con calma, escuchamos mejor a los demás, tratamos con más cariño y descubrimos lo que realmente importa. En este tiempo, la calma nos ayuda a rezar mejor, a actuar con paciencia y a preparar nuestro corazón para la Pascua.
VÍDEO: Reflexión paciencia
REFLEXIÓN
La paciencia es saber esperar sin enfadarnos, es entender que no todo sale a la
primera y que cada persona tiene su propio ritmo. Ser pacientes nos ayuda a
escuchar mejor, a no rendirnos cuando algo cuesta y a tratar a los demás con
cariño. Cuando somos pacientes, aprendemos más, nos equivocamos sin miedo y
descubrimos que las cosas importantes necesitan tiempo. La paciencia nos hace
crecer por dentro y nos acerca a los demás con respeto y amor.
ORACIÓN
Señor,
enséñanos a esperar sin enfadarnos, a respirar hondo cuando algo nos cuesta y a
no rendirnos ante las dificultades. Ayúdanos a ser pacientes con nosotros
mismos y con las personas que nos rodean. Que sepamos escuchar, comprender y
perdonar. Haz que nuestro corazón sea tranquilo, capaz de confiar y de seguir
aprendiendo cada día.
Amén.
Ave María // María, Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros.
Jueves, 12 de marzo
SOMOS
MEJORES CUANDO CUIDAMOS NUESTRO CUERPO, ALIMENTACIÓN…
PALABRA DE DIOS: 1 Corintios 6, 19
«¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que habita en vosotros y que habéis recibido de Dios?».
LECTURA
Nuestro cuerpo es un
regalo que Dios nos ha dado para vivir, amar, servir y disfrutar de la vida. A
veces no somos conscientes de lo importante que es cuidarlo. Alimentarnos bien,
descansar lo necesario y movernos con alegría no son sólo hábitos saludables,
sino también una forma de agradecer a Dios por este don tan valioso.
Cuando cuidamos
nuestro cuerpo, también cuidamos nuestra mente y nuestro corazón. Nos sentimos
con más energía, más felices y más disponibles para ayudar a los demás.
Cuidarse no es egoísmo, es responsabilidad y amor por la vida.
Jesús también cuidaba
su cuerpo: caminaba, compartía comidas con sus amigos, descansaba cuando lo
necesitaba. Siguiendo su ejemplo, podemos aprender a escucharnos, a respetar
nuestros límites y a agradecer cada día por la fuerza y la salud que tenemos.
Cuidar nuestro cuerpo es cuidar el templo donde habita Dios.
VÍDEO: Mi cuerpo es como un templo | Lección animada de las Escrituras para niños
REFLEXIÓN
Mi cuerpo es como
un templo, un lugar especial que debo cuidar y respetar. En él vivo, siento,
aprendo y comparto con los demás. Por eso, es importante tratarlo con cariño:
descansar, alimentarme bien, moverme, escuchar cómo me siento y decir “no”
cuando algo no me hace bien.
Cuidar mi cuerpo también significa cuidar mis palabras, mis gestos y mis decisiones. Cuando respeto mi cuerpo y el de los demás, estoy mostrando amor y agradecimiento por el regalo de la vida. Si cuido mi templo, puedo estar mejor conmigo mismo y con los demás, y así dejar que el bien, la alegría y el amor habiten dentro de mí.
ORACIÓN
Señor, gracias por
el cuerpo que me has regalado,
por cada latido,
cada respiro y cada paso que puedo dar.
Ayúdame a cuidarlo,
a alimentarlo bien y a usarlo para hacer el bien.
Que mi vida sea
reflejo de tu amor y de tu alegría.
Amén.
Ave María
María,
Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros
Viernes, 13 de marzo
SOMOS MEJORES CUANDO OBEDECEMOS LOS BUENOS CONSEJOS
PALABRA DE DIOS: Proverbios 19, 20
«Escucha el consejo y acepta la corrección, para que llegues a ser sabio en tu vejez».
REFLEXIÓN
A veces, no nos gusta
que nos digan lo que tenemos que hacer. Pensamos que sabemos más o que no
necesitamos ayuda. Pero obedecer los buenos consejos no significa hacer lo que
otros quieren sin pensar, sino escuchar con el corazón a quienes nos quieren y
desean lo mejor para nosotros.
Nuestros padres,
profesores y amigos nos dan consejos para ayudarnos a crecer, evitar errores y
aprender a tomar buenas decisiones. Escuchar y obedecer con humildad nos hace
más sabios y nos enseña a vivir con paz.
En la Biblia, Jesús
también escuchaba los consejos y la voz de su Padre. Aprendió, obedeció y nos
mostró que quien sabe escuchar con amor, siempre camina por el mejor camino.
Obedecer no es perder libertad, es aprender a elegir lo que de verdad nos hace felices.
VÍDEO: https://www.youtube.com/shorts/M2FQM5aaDi4
ORACIÓN
Señor Jesús,
gracias por las
personas que me quieren y me enseñan.
Ayúdame a escuchar
sus consejos con atención y obedecer con alegría.
Que cada día
aprenda a hacer el bien y seguir tu camino.
Amén.
Ave María… // María,
Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros